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Al menos 93 ciudadanos cubanos han muerto combatiendo en Ucrania como parte del ejército ruso, según datos extraídos de los listados divulgados por el proyecto ucraniano "Quiero Vivir", que informa sobre militares rusos y mercenarios extranjeros muertos, capturados o desaparecidos.
La cifra -obtenida por el medio independiente elTOQUE tras sumar los 54 nuevos nombres revelados el 27 de enero de 2026 a los 39 identificados en mayo de 2025- permite trazar un perfil más amplio y desgarrador del reclutamiento de cubanos pobres para una guerra ajena, a más de diez mil kilómetros de su país.
Nuevos nombres, viejas preguntas
Entre los 54 fallecidos recientemente identificados figuran casos previamente investigados por elTOQUE, como el del joven Yoan Viondi Mendoza, muerto antes de cumplir 30 años. También aparece el nombre de otro cubano cuya familia pidió mantener el anonimato.
En ambos casos, las familias nunca fueron notificadas oficialmente por la embajada cubana en Moscú ni por la rusa en La Habana. Tampoco se les ofreció información sobre la repatriación de los cuerpos, ni la manera de reclamar alguna compensación por la muerte de sus seres queridos bajo contrato militar con Rusia.
El silencio de La Habana
Desde que se destapó el escándalo del reclutamiento de cubanos para la guerra, el gobierno de Miguel Díaz-Canel ha optado por el silencio.
Pese a los reportes de prisioneros, heridos y muertos, no ha emitido información oficial, no reconoce la existencia de estos combatientes, ni ha declarado luto o informado de repatriaciones.
Este contraste se agrava cuando se recuerda que, apenas semanas atrás, el régimen cubano declaró luto nacional y recibió con honores los restos de 32 guardaespaldas venezolanos muertos en la operación militar que acabó con la captura de Nicolás Maduro.
Para los cubanos muertos por Putin, no hay ceremonias, ni placas, ni discursos.
Contratos engañosos y reclutamiento sistemático
Los datos divulgados por el canal ucraniano “Quiero Vivir” revelan patrones inquietantes: muchos cubanos firmaron contratos en 2024, en plena escalada del conflicto, y murieron pocos meses después.
Las fechas de muerte revelan picos de bajas en días específicos, lo que sugiere que fueron usados en operaciones de asalto de alto riesgo, como carne de cañón.
Los listados incluyen nombres, fechas de nacimiento, fechas de reclutamiento y unidades militares rusas en las que sirvieron. Algunas familias han identificado a sus parientes por los documentos filtrados, que ahora circulan por Telegram, pero otras siguen buscando respuestas sin apoyo estatal.
No son solo cifras
Los nombres de los muertos ya no son cifras anónimas: el boxeador villaclareño Yansiel Morejón Díaz, el cienfueguero Eduardo Montero Martínez, o el mayor de todos, Reinerio Robles, de 62 años, están entre los caídos confirmados.
Además, elTOQUE indica que la lista publicada por Ucrania no es exhaustiva. Algunas muertes no han sido confirmadas oficialmente o han quedado fuera del registro por decisión familiar. El total real de fallecidos podría ser mucho mayor.
Una tragedia sin voz
Mientras el régimen cubano repite que no participa en el conflicto, cada vez más familias cubanas quedan atrapadas en el limbo, sin noticias, sin cuerpos, sin derechos.
El informe ucraniano no deja lugar a dudas: los cubanos están muriendo por las ambiciones imperiales de Vladimir Putin, con la complicidad del régimen cubano, principal responsable de la pérdida de soberanía nacional ante Moscú, esa metrópoli a la que se sometió Fidel Castro a cambio de perpetuarse en el poder.
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