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Una denuncia publicada en Facebook por un internauta ha desatado una ola de preocupación entre consumidores cubanos tras alertar sobre la presunta venta de paquetes falsificados de café La Llave en tiendas que operan en dólares en la Isla.
“Cuidado al comprar el café en las tiendas USD. Están poniendo paquetes re-envasados. No tienen olor, son más pequeños y no tiene el letrero completo como se ve en la foto", escribió Javier Solís en una publicación que rápidamente se ha viralizado.
"El de abajo es el original y el de arriba es estafa. Cuiden su dinero que los dólares están difíciles”, añadió junto a una foto del paquete verdadero y el falso.
Según su testimonio, las diferencias entre el producto original y el supuesto falsificado serían visibles a simple vista: empaques más pequeños, etiquetas incompletas y, sobre todo, la ausencia del aroma característico del café.
Testimonios que refuerzan la alerta
Tras la denuncia, decenas de usuarios comenzaron a compartir experiencias similares, lo que ha contribuido a amplificar la alarma.
Algunos comentarios apuntan directamente al reempaque del producto:
“Eso es cierto, lo ofertan a $2000… Es café reenvasado… A saber si ni es café lo que ofertan. Ya no hay confianza. No hay respeto. Es a lo descarado el engaño”, comentó una usuaria.
Otros relatan haber detectado irregularidades incluso antes de que el tema se hiciera viral: “En cuanto lo probé le dije a mi esposo que eso no era La Llave”, señaló otra internauta.
También hay quienes aseguran que el problema no es nuevo: “Eso hace rato que está sucediendo, el que sabe tomar café ve la diferencia”.
La sospecha de una red organizada aparece en varios comentarios: “Yo veo como las personas que andan en la basura recogen los paquetes vacíos porque se los pagan muy bien”, advirtió una usuaria, sugiriendo una posible reutilización de envases originales.
“Ya no se puede confiar”
Más allá de casos puntuales, muchos comentarios reflejan un deterioro general de la confianza en el mercado:
“Si fuera solo el café, están adulterando la mayoría de los productos…”; “Por donde quiera te estafan ya no sabemos qué vamos a hacer en este país”; “No se puede confiar en lo que se compra”; “Ya me pasó… no olía ni sabía a La Llave”; “Era pura tierra ese café… es increíble lo que están haciendo”, fueron otros comentarios.
Otros amplían el problema a diferentes marcas, como Bustelo y el Pilón”
Un fenómeno que se repite en Cuba
Medios independientes han recogido denuncias similares en los últimos años. Se recomienda a los consumidores “revisar cuidadosamente el empaque, comprobar que el sellado sea original y desconfiar de paquetes con etiquetas incompletas o tamaño diferente al habitual”.
Las irregularidades con el café no serían un hecho aislado.
En redes sociales se han documentado casos de productos adulterados o falsificados, incluyendo alimentos y artículos de higiene, tanto en el mercado informal como en circuitos vinculados a tiendas estatales.
Escasez, precios y terreno fértil para el fraude
El contexto económico cubano ayuda a explicar la proliferación de estas prácticas. La escasez crónica de productos básicos y los altos precios han convertido al café en un bien casi de lujo.
Un paquete puede superar los 2,000 o incluso 3,000 CUP, lo que lo hace especialmente atractivo para redes de reventa o falsificación.
En este escenario, los controles débiles y la falta de mecanismos efectivos de protección al consumidor han dejado a los ciudadanos prácticamente indefensos, obligándolos a recurrir a las redes sociales como principal vía de alerta.
Las estafas con café La Llave no son un fenómeno nuevo en Cuba. En marzo de 2024, usuarios en Holguín alertaron sobre paquetes que contenían aserrín en lugar de café, y en Las Tunas se confirmó un caso similar con el producto falsificado a 800 pesos.
En noviembre de 2025, una emprendedora denunció en TikTok haber comprado en una mipyme de Matanzas café La Llave a más de 2,000 pesos por paquete, que resultó ser "chícharo puro".
En febrero de 2025, se reportaron paquetes sellados al vacío con logos falsos circulando en negocios de La Habana, identificables por plástico delgado, errores de impresión y un sabor descrito como "agua de chícharo".
En marzo de 2024, la periodista Delia Proenza denunció en el semanario Escambray haber pagado 1,200 pesos por un paquete adulterado comprado en una mipyme de la terminal interprovincial de Sancti Spíritus, calificando la pérdida como "una cantidad nada despreciable de dinero".
El contexto en que ocurren estas estafas es determinante. Un paquete de café La Llave original se vende en tiendas en moneda libremente convertible a unos 7,50 dólares, mientras que en el mercado informal su precio supera los 2,000 pesos cubanos, casi la mitad del salario mínimo mensual de 2,100 pesos.
La producción nacional de café ha colapsado de forma sostenida. En el primer semestre de 2025, Cuba solo produjo 2,887 toneladas, equivalente al 23.7% del plan nacional, y en Santiago de Cuba la cosecha apenas alcanzó el 65% de la meta prevista.
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