Un joven fue capturado y golpeado por vecinos del reparto Veguita de Galo, en Santiago de Cuba, luego de irrumpir armado con un machete en una vivienda, amenazar a un menor de edad y robar el teléfono celular de una doctora que residía en el inmueble.
El hecho ocurrió el pasado jueves en pleno mediodía, en la intersección de calle 9 y calle Iglesias, y fue compartido en Facebook por el periodista independiente Yosmany Mayeta Labrada.
Lo que más indignó a la comunidad es que el ladrón no era un desconocido, sino un vendedor de pan que recorría el barrio a diario y conocía las casas, los horarios y las familias del reparto.
Usó ese conocimiento como ventaja. Al notar que la puerta de la vivienda estaba abierta, subió las escaleras y entró. Adentro lo sorprendió un niño de la familia, a quien amenazó con el machete para intimidarlo antes de huir con el celular de la dueña de la casa, escribió Mayeta Labrada.
Pero, no llegó lejos. Vecinos del reparto lo interceptaron antes de que pudiera escapar. Al verse acorralado, lanzó al suelo el teléfono y el machete. No sirvió de nada.
Según una testigo presencial, "le dieron golpe hasta por gusto, ni la policía podía parar a las personas."
El teléfono fue encontrado por los propios vecinos en una de las calles por donde intentó huir y fue devuelto a la doctora.
El ladrón, identificado en el video como el joven del pulóver blanco rasgado, quedó en manos de los vecinos antes de que las autoridades lograran controlar la situación. Su estado de salud y paradero actual se desconocen.
Este episodio se suma a un patrón creciente de justicia popular en Santiago de Cuba, impulsado por la frustración ante la inacción policial y la percepción de impunidad. En los meses previos se registraron casos similares en los repartos Agüero, Micro 1B y Vista Hermosa, donde vecinos retuvieron y golpearon a presuntos ladrones ante la tardanza o ausencia de la policía.
Además, la demora policial es un problema documentado. El 4 de abril, la PNR tardó más de 10 horas en responder a un robo en un apartamento del reparto Micro 8. El 3 de abril, tardó 37 minutos en llegar tras la detención de un hombre que intentó robar un celular en la ciudad.
La crisis de seguridad en Cuba se agudizó en 2025. El Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana documentó 2,833 delitos verificados, un 115% más que en 2024. Los robos lideraron con 1,536 casos, un aumento del 479% respecto a 2023. Santiago de Cuba fue la cuarta provincia más afectada, con 323 casos verificados.
Como señaló Mayeta Labrada al cerrar su reporte: "Una comunidad que se siente sola frente al crimen no espera a la policía. Actúa. Y lo que ocurrió este jueves en Veguita de Galo es el retrato exacto de hasta dónde ha llegado esa desesperación."
Preguntas frecuentes sobre la inseguridad y la justicia vecinal en Santiago de Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué sucedió en el reparto Veguita de Galo con el ladrón capturado por los vecinos?
Un joven fue capturado y golpeado por vecinos tras irrumpir armado con un machete en una vivienda, amenazar a un menor de edad y robar el teléfono celular de una doctora. La comunidad actuó por frustración ante la inacción policial.
¿Por qué se habla de un patrón creciente de justicia vecinal en Cuba?
La justicia vecinal está en aumento en Cuba debido a la percepción de impunidad y la ineficacia de la policía para responder oportunamente a los delitos. Este patrón refleja la desesperación de las comunidades que, al sentirse solas frente al crimen, deciden actuar por cuenta propia.
¿Cuál es la situación actual de la delincuencia en Santiago de Cuba?
La delincuencia en Santiago de Cuba ha aumentado significativamente, con un incremento del 115% en los delitos respecto a años anteriores. Los robos son los más comunes, y la respuesta policial ha sido criticada por su lentitud e ineficacia.
¿Qué acciones están tomando los ciudadanos ante la falta de respuesta policial en Cuba?
Los ciudadanos están tomando la justicia en sus manos debido a la falta de confianza en las instituciones. En varios casos, los vecinos han capturado a delincuentes y los han retenido hasta la llegada de la policía, aunque la respuesta de las autoridades suele ser tardía.
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