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Iberia suspenderá temporalmente sus vuelos directos entre Madrid y Cuba a partir de junio, debido a la escasez de demanda provocada por la grave situación que atraviesa la isla desde hace meses, informó este lunes la aerolínea a la agencia EFE.
La compañía calificó la medida como una suspensión que "afecta exclusivamente a Cuba, debido a su situación excepcional", y subrayó que el resto de su operativa se mantiene con normalidad, con una cifra récord de 21,4 millones de plazas previstas para el verano de 2026.
La decisión llega después de que la operativa ya se viera afectada desde el 9 de febrero, cuando Cuba confirmó mediante el NOTAM A0356/26 la indisponibilidad de combustible Jet A-1 en nueve aeropuertos internacionales, entre ellos los de La Habana, Varadero, Holguín, Santiago de Cuba y Camagüey.
Desde esa fecha, Iberia tuvo que realizar escalas técnicas en Santo Domingo para repostar en los vuelos de regreso a Madrid, asumiendo costes operativos adicionales por la escasez de combustible en la isla.
Durante abril, la compañía mantendrá tres frecuencias semanales en la ruta Madrid-La Habana. En mayo reducirá la programación a dos vuelos semanales, y a partir de junio cesará completamente las operaciones directas.
Iberia mantiene abierta la venta de billetes a partir de noviembre de 2026, mes en que prevé retomar la ruta si las condiciones lo permiten. Mientras dure la suspensión, los pasajeros podrán volar hasta Panamá y conectar a Cuba mediante el acuerdo de código compartido con Copa Airlines. Las oficinas de Iberia en La Habana permanecerán abiertas para atender a los clientes.
La crisis energética que desencadenó este colapso aéreo tiene su origen en la interrupción del suministro de petróleo venezolano a principios de 2026, que cubría dos tercios de las importaciones cubanas.
A ello se sumaron las sanciones de la administración Trump, que amenazó con aranceles a países que vendieran crudo a Cuba, lo que llevó también a México, a través de Pemex, a cesar sus envíos. Cuba, que solo produce unos 40,000 de los 110,000 barriles diarios que necesita, quedó sin suministro externo suficiente.
El impacto sobre la aviación internacional ha sido masivo. Air Canada suspendió sus rutas y operó vuelos vacíos para repatriar unos 3,000 turistas varados; Air Transat canceló todos sus vuelos hasta al menos el 30 de abril; Air France suspendió la ruta París-La Habana entre el 29 de marzo y el 15 de junio; y Turkish Airlines realizó su último vuelo a La Habana el 29 de marzo, suspendiendo operaciones al menos hasta finales de mayo. En total, más de 1,700 vuelos fueron cancelados en los meses previos.
El turismo cubano, principal generador de divisas del régimen, se hundió en paralelo. En enero y febrero de 2026 la isla recibió 112,000 visitantes menos respecto al mismo período del año anterior, con una ocupación hotelera que cayó al 18,9%. Cadenas como Meliá, Iberostar, NH y Valentín cerraron temporalmente hoteles ante la debacle.
La suspensión de Iberia no es una sorpresa absoluta. Ya en febrero de 2025, Beatriz Guillén, directora de Ventas Globales de la aerolínea, había advertido que la demanda hacia Cuba es "bastante variable" y que la compañía podría cancelar vuelos por baja rentabilidad.
La crisis de 2026 convirtió esa advertencia en realidad, dejando a Cuba cada vez más aislada del tráfico aéreo internacional.
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