Continúan los malos pronósticos de la zafra en Cuba | Foto © Facebook / Grupo Azucarero Azcuba
Continúan los malos pronósticos de la zafra en Cuba | Foto © Facebook / Grupo Azucarero Azcuba

Malos augurios en el cierre de la actual zafra azucarera


Publicado el Martes, 7 Mayo, 2019 - 04:12 (GMT-4)


En medio de la compleja situación comercial y financiera que gravita sobre la economía cubana, y cuya expresión más tangible es la crisis en los suministros de alimentos, no cesan los malos augurios. Directivos del grupo empresarial AZCUBA advierten que el cierre de la actual zafra quedará por debajo de los indicadores previstos.

El plan inicial, ascendente a 1 millón 700 mil toneladas de azúcar, en febrero fue reajustado a 920 mil toneladas, y aún esa cifra queda demasiado alta atendiendo el deficiente desempeño industrial.

Villa Clara, territorio que históricamente ha concentrado el mayor número de centrales azucareros del país, y por consiguiente ha sido determinante en cada una de las moliendas de las últimas décadas se las verá “negras’’ para cumplir con los estimados.

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La producción global de la provincia se encuentra en este minuto al 92 por ciento de lo planificado, según las declaraciones de Andrés Durán Fundora director de la empresa provincial de la Agroindustria Azucarera, y quien fuera citado por la emisora santaclareña CMHW.

Para colmo de males, y dando una idea exacta de cómo marcha la producción azucarera en Cuba, los ingenios villaclareños son los que hasta la fecha han producido el mayor volumen de azúcar del país, según la información divulgada por la referida emisora.

Sin embargo, los volúmenes globales de crudo están muy por debajo de lo esperado para la fecha, y como viene siendo habitual en los últimos años, cuando no es posible achacarle los descalabros al bloqueo, las inclemencias del tiempo son las culpables de todo mal.

Poco o nada se dice de las eficiencias productivas de la que durante muchos años fuera la principal industria del país, y que ha tocado fondo irremediablemente tras la debacle económica y social que supuso la tarea Álvaro Reinoso en el año 2002. La medida, adoptada por Fidel Castro, condujo al desmantelamiento de un centenar de centrales, y fue el preludio del fin del Ministerio de la Industria Azucarera en 2006.

Castro argumentó que los bajos precios del azúcar en el mercado internacional hacían insostenible la industria, pero luego se dio un nuevo bandazo en 2006 cuando los precios remontaron. Sin embargo, ya era demasiado tarde para resucitar la extinta industria.

Si bien en 1991 Cuba alcanzó la cifra de 8 millones de toneladas, al año siguiente ya se materializó un colapso, con la caída de la URSS el gran socio comercial que compraba nuestras producciones a precios escandalosamente subsidiados a la vez que nos abastecía de insumos y combustibles a precios irrisorios.

Desde entonces no ha sentado cabeza la producción azucarera, siendo 2010 el peor año de todo un siglo, pues se produjo solamente 1 millón de toneladas. No hace falta decir mucho más si se tiene en cuenta que en 1919, por ejemplo, Cuba ya había producido por primera vez 4 millones de toneladas de azúcar, y durante las décadas de los años 40 y 50 se promediaban 5 millones de toneladas anuales.

El pésimo desempeño de la zafra pasada (2017-2018) obligó al gobierno cubano a comprarle 40 mil toneladas de azúcar a Francia para abastecer las bodegas de la isla ya que le grueso fundamental de las producciones estaba comprometido con las exportaciones contratadas.

En la anterior zafra también las inclemencias del tiempo fueron la causa fundamental esgrimida para justificar que la molienda terminara antes de tiempo y, por supuesto, se incumplieran los planes. Sin embargo, antes de que se encapotara el cielo ya se anunciaba un magro desempeño, a juzgar por el número de centrales que se incorporaron en el país, solo 54.

Según datos ofrecidos por la emisora santaclareña CMHW, restan por producirse unas 14 mil toneladas para poder cumplir con los planes reajustados. Ante ese escenario la orientación dada por los directivos de la AZCUBA en la provincia es que la zafra no se detenga pese a las dificultades, y que se siga potenciando el corte en aquellos lugares donde las condiciones lo permitan, para sostener los centrales en funcionamiento, precisó la emisora.

La orientación desdice lo que en abril pasado indicara en Sancti Spíritus el segundo secretario del Partido Comunista de Cuba, José Ramón Machado Ventura cuando dijo: “aquí no se puede contar con mayo”, refiriéndose a los bajos rendimientos que se registran con el inicio de las lluvias y el verano. En definitivas, la orden ahora es otra: seguir moliendo sin tomar tan en cuenta los indicadores de eficiencia.

Los ingresos de la producción azucarera hoy se ubican por detrás de los del turismo, las remesas familiares, y la exportación de servicios médicos, el tabaco, el níquel y la biotecnología. No obstante, de incumplirse definitivamente el plan de azúcar en la actual zafra, ello tendría un reflejo directo en las exportaciones y, por lo tanto, los efectos se harían notar en la importación de alimentos y otros bienes de consumo. Un agravante indudable para la escasez generalizada que ahora mismo mantiene en ascuas a las familias cubanas.

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