La Empresa de Construcción y Montaje de la provincia de Granma presentó los primeros contenedores transformados en viviendas, una solución improvisada ante la escasez de recursos y la creciente demanda habitacional que se extenderá a varias comunidades de Cuba.
La iniciativa consiste en adaptar contenedores desechados para darles uso como viviendas, una práctica que la propia empresa describe como internacional por su versatilidad, aunque en el caso cubano responde a la falta crónica de materiales de construcción.

En Granma se trabaja actualmente en cinco unidades de un total de 10; una vez terminadas, contarán con sala, comedor-cocina, baño, dos habitaciones y accesos independientes, puntualizó la entidad a través de su perfil en Facebook.
Recientemente trascendió que, en la comunidad de Buena Vista, municipio de San Antonio del Sur, en Guantánamo, se prevé instalar 23 contenedores transformados en viviendas para las familias afectadas por el huracán Óscar, que azotó la región en octubre de 2024.
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La iniciativa forma parte de un programa que prevé el emplazamiento de 60 hogares similares, construidos a partir de los materiales reciclados de embalajes del parque fotovoltaico en construcción en la oriental provincia.
En un país donde las temperaturas rondan los 30 grados de media y superan con facilidad los 35, un contenedor metálico sin aislamiento adecuado se convierte en un horno inhabitable.
Sin ventilación ni climatización eficientes, el interior puede alcanzar niveles extremos, con riesgo de golpes de calor y serias afectaciones a la salud, especialmente en niños y ancianos.
El uso de recubrimientos antitérmicos y techos separados puede aliviar el problema, pero la experiencia internacional demuestra que estas estructuras solo funcionan de manera habitable con fuertes inversiones en aislamiento, lo que encarece los proyectos.
En países como España, las casas de contenedores se han popularizado como alternativa sostenible, pero allí se acompañan de estándares de aislamiento, permisos de habitabilidad y garantías estructurales.
El gobierno cubano intenta potenciar varios proyectos que incluyen edificaciones a partir de contenedores marítimos, como parte de sus propuestas para paliar el déficit de viviendas en la provincia de Holguín.
Una iniciativa similar se sigue en Las Tunas, presentándolo como una “solución innovadora” para el déficit habitacional. La medida llega tras décadas de incumplimientos en los planes oficiales de construcción de viviendas y cuando unas 10,659 familias en Las Tunas aún habitan viviendas con pisos de tierra, en pleno siglo XXI.
Granma informó que las primeras casas, de tipología 3, se instalarán en áreas microlocalizadas de los municipios de Manatí, Puerto Padre, Jesús Menéndez, Majibacoa y la capital provincial.
Por su parte, en un intento por mostrar “creatividad” ante la crítica escasez de materiales, el gobierno de la provincia de Villa Clara construye dos viviendas experimentales -una en Santa Clara y otra en Remedios- que prescinden completamente de cemento y acero.
Mientras, en Pinar del Río, se recurre a una técnica ancestral: levantar casas con tierra, cal y arcilla, que según expertos pueden resistir huracanes. Con apoyo del del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), especialistas mexicanos capacitaron a constructores y estudiantes locales en la edificación de techos abovedados usando recursos del propio territorio.
La profunda caída en la construcción de viviendas en Cuba es una señal inequívoca de la debacle económica y social que atraviesa el país: en 2024 se edificaron menos casas que en los peores años del Período Especial, lo que evidencia el colapso sostenido de la capacidad del Estado para atender una de las necesidades más básicas de la población.
Otro dato revelador es que el déficit habitacional en Cuba supera las 800,000 viviendas, pero el régimen apenas logra construir una fracción mínima: la falta de materiales, el colapso de la industria local y la mala gestión estatal agudizan una crisis estructural que afecta directamente la calidad de vida de cientos de miles de cubanos.
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