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Las autoridades sanitarias de Holguín reconocieron que falló la prevención contra el mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue y la chikungunya, mientras la provincia enfrenta una compleja situación epidemiológica con tres municipios en fase de epidemia.
“Falló la prevención en sentido general, falló la prevención de la focalidad, porque en las enfermedades de transmisión vectorial hay que trabajar contra el vector. Si no hay foco de mosquito, no hay transmisión”, afirmó la doctora Geanela Cruz Ávila, directora del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Holguín, en declaraciones al periódico oficial ¡Ahora!
El reconocimiento llega en medio de una situación epidemiológica crítica que tiene a miles de holguineros postrados por el dolor característico del chikungunya y el dengue.
De acuerdo con la especialista, a partir de la semana 39, a finales de octubre, la provincia comenzó a mostrar alza de pacientes con síndrome febril inespecífico y se confirmó la circulación de dengue tipo cuatro y del virus chikungunya.
Los municipios de Cacocum, Urbano Noris y Cueto tienen decretada la fase de epidemia, entre los más afectados por el huracán Melissa.
La cabecera provincial, aunque no se encuentra en el canal endémico, está siendo tratada como si estuviera en epidemia por el elevado número de casos reportados.
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La funcionaria describió el drama que viven los holguineros con estas enfermedades.
“¿Cómo amaneciste hoy?, es la pregunta más socorrida entre vecinos desde los últimos meses”, indicó el reporte oficial.
Les ha cambiado la manera de andar, colocar los brazos y llevar cosas en las manos, y hasta una visible inflamación en pies y otras partes del cuerpo delata su estado general.
Los pacientes enfrentan dolor muscular y de cabeza muy fuertes, fiebres altas y persistentes, rash, náuseas, fatiga y otros síntomas que comienzan entre los cuatro a ocho días después de la picadura del mosquito hembra infectado.
El chikungunya, cuyo nombre africano significa “doblado del dolor”, tiene tres fases: aguda, postaguda y crónica. No pocas personas transitan por alguna de estas etapas en medio de una provincia colapsada por la enfermedad.
Cruz Ávila reconoció que existe un subregistro de casos febriles inespecíficos y de personas en recuperación, principalmente del virus chikungunya, razón por la cual iniciaron una pesquisa casa por casa.
En esa actividad está previsto involucrar no solo al equipo básico de salud de cada comunidad, sino también a profesores, personal sanitario de los policlínicos desde el área de estomatología, los de rehabilitación y estudiantes de las carreras de Medicina.
Las autoridades sanitarias aseguraron que no se cerrarán servicios y que la actividad se desarrollará en horario deslizante, reorganizando las fuerzas disponibles.
La directora provincial admitió que “todos los días se está revisando el completamiento de la fuerza laboral, es decir la fuerza médica y de enfermería en la atención primaria, pues no pocos han enfermado o sus hijos”.
El objetivo de la pesquisa es identificar a los enfermos en la comunidad y evaluar en qué fase están, pues no es el mismo tratamiento el que lleva una persona en estadio agudo de la enfermedad al que cursa la subaguda o está convaleciente.
Todas las áreas de salud deben organizar consultas multidisciplinarias para atender las posibles secuelas o afectaciones que puedan tener los pacientes que sufrieron de chikungunya, integradas por medicina interna, reumatología, inmunología, ortopedia, medicina natural y tradicional, fisioterapia y rehabilitación.
Las autoridades iniciaron tratamiento adulticida domiciliario en todos los municipios. En la ciudad de Holguín aplicaron la técnica de acorralamiento, dividiendo el centro de la ciudad en cuadrantes para cubrir por días el ciento por ciento de las viviendas.
Además del tratamiento adulticida y el pesquisaje, están entrando a las viviendas para la destrucción de focos y haciendo fumigación extradomiciliaria con el carrito TF-160 por la mañana temprano y al anochecer.
Sin embargo, Cruz Ávila advirtió que estas medidas no son suficientes si no se entra a las casas a hacer el focal destructivo y si la familia no cumple con el autofocal familiar.
“Podemos matar al mosquito que está volando, pero si no destruimos el de la fase larvaria, el huevo, la pupa, es decir, la fase acuática del mosquito, si no la eliminamos, sigue naciendo, sigue eclosionando y siguen apareciendo mosquitos que son capaces de transmitir la enfermedad”, explicó.
La funcionaria atribuyó la crisis a que “hubo cosas que se dejaron de hacer, evidentemente”.
Reconoció que la plantilla de operarios de vigilancia y lucha antivectorial está deprimida, aunque aseguró que aun así estaban llegando a las casas en el universo planificado para el ciclo.
“Pero la prevención de la focalidad falló y las enfermedades de transmisión vectorial hay que trabajarlas de manera consecuente y consciente para evitar que prolifere el vector”, admitió. La situación vino a complejizarse más con el paso del ciclón Melissa.
Las medidas se mantendrán hasta que las atenciones por síndrome febriles inespecíficos de sospecha de dengue y chikungunya estén en los niveles de endemia habitual y disminuyan los índices de focalidad a niveles seguros, por debajo de 0,05.
Cruz Ávila advirtió que la situación actual “es un alerta, un bombillo rojo para todos, a no descuidar ninguna de las medidas que permitan tener a raya al mosquito”.
El dramaturgo Freddy Núñez Estenoz, fundador y director general de la compañía Teatro del Viento, es una de las múltiples voces críticas que desde la ciudadanía ha argumentado que la epidemia de arbovirosis que azota a Cuba “tiene más de abandono que de bloqueo”, en clara alusión al discurso oficial del régimen, que culpa al embargo estadounidense de la crisis sanitaria.
En agosto, residentes del poblado Máximo Gómez, en el municipio Perico, provincia de Matanzas, denunciaron que más del 70% de la población presentaba fiebre, vómitos y una fuerte debilidad, sin acceso a medicamentos ni atención médica.
Sin embargo, durante varias semanas, el gobierno minimizó las alertas y cargó contra activistas y medios independientes, a los cuales acusó de mentir y distorsionar la realidad.
Asimismo, el gobierno cubano, a través de medios oficiales como Radio 26 de Matanzas, intentó desacreditar las denuncias de la periodista Yirmara Torres, quien rompió el silencio sobre la crisis sanitaria y sostuvo que “no hay muertos, pero los hay”, en referencia directa al ocultamiento oficial de las muertes asociadas a la epidemia.
Además, el Ministerio de Salud Pública negó durante bastante tiempo la existencia de muertes relacionadas con el brote.
Preguntas frecuentes sobre la crisis de arbovirosis en Holguín
¿Por qué falló la prevención contra el mosquito Aedes aegypti en Holguín?
La directora del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Holguín, Geanela Cruz Ávila, admitió que falló la prevención en el control del mosquito Aedes aegypti. Según sus declaraciones, hubo un fracaso en la prevención de la focalidad, lo que permitió la proliferación del mosquito y, por ende, la transmisión del dengue y la chikungunya. Esta situación se agravó por el paso del huracán Melissa y la falta de acciones efectivas para eliminar los focos de agua donde el mosquito se reproduce.
¿Cuáles son los síntomas del chikungunya y del dengue?
Los síntomas del chikungunya incluyen fiebre alta, dolor articular severo, dolor de cabeza, náuseas, fatiga y rash. Estos síntomas pueden aparecer entre cuatro a ocho días después de la picadura del mosquito infectado. En el caso del dengue, los síntomas pueden incluir fiebre alta, dolor de cabeza intenso, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos y rash, y suelen manifestarse entre tres a 14 días después de la picadura.
¿Qué medidas están tomando las autoridades sanitarias en Holguín para controlar la epidemia?
Las autoridades sanitarias de Holguín han iniciado una pesquisa casa por casa para identificar enfermos y evaluar en qué fase de la enfermedad se encuentran. Además, están realizando fumigaciones intra y extradomiciliarias, aplicando tratamiento adulticida y destruyendo focos de mosquitos. Se está involucrando a profesores, personal sanitario y estudiantes en estas actividades para garantizar una cobertura amplia y efectiva.
¿Cuál es el impacto social de la epidemia en Holguín?
La epidemia ha cambiado la vida cotidiana de los holguineros, afectando su salud y su capacidad para realizar actividades diarias. Las personas sufren de dolor muscular y articular, fiebre alta y fatiga, lo que limita su movilidad y actividades diarias. La situación ha generado un clima de preocupación y tensión, con vecinos constantemente preguntándose unos a otros sobre su estado de salud.
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