Un cubano con formulario I-220A contó en redes que salió de Estados Unidos hacia México mediante una “salida voluntaria” autorizada por un juez, tras pasar por un centro de detención.
En varios posts de Instagram, Lázaro Acosta aseguró que tomó la decisión para evitar una posible deportación con castigos de 5 a 10 años y conservar la opción de regresar en el futuro “legalmente”.
El joven —quien afirma haber vivido casi cuatro años en EE.UU. y no tener “récord criminal”— relató que la recomendación de varios abogados fue pesimista respecto a lograr resultados para personas detenidas bajo esa situación migratoria, y dijo que optó por pedir la salida voluntaria como una decisión “personal”, sin “incitar” a otros a hacer lo mismo.
En su testimonio, explicó que durante su detención tres abogados “le dieron la espalda”, aunque —según él— fueron sinceros al decirle que no estaban obteniendo buenos resultados sacando a personas detenidas de los centros.
También afirmó que pagó 3,000 dólares a un abogado por gestionar la salida voluntaria, pero lo calificó como el dinero “más malgastado” porque, en su criterio, él mismo podía pedirla ante el juez debido a que no tiene antecedentes penales.
El cubano dijo que mantiene contacto con conocidos que siguen detenidos y que muchos están desesperados y han apelado sus casos, un proceso que —según él— puede tardar de seis a diez meses y aun así terminar en deportación con castigos.
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Afirmó que, ante la falta de una “solución” para el tema I-220A y promesas de fechas que “no suceden”, prefirió irse por voluntad propia.
Cómo fue la salida hacia México y el trayecto interno
En un segundo relato, Lázaro detalló el procedimiento de su traslado. Dijo que el 5 de diciembre lo liberaron y lo llevaron en autobús hasta el puente Hidalgo, frontera con Reynosa.
Tras cruzar caminando, afirmó que pasó por una garita donde verificaron su estado de salud (asma, diabetes, presión, problemas del corazón, entre otros) y que sus pertenencias fueron colocadas en bolsas para el traslado en grupo.
Luego indicó que fue trasladado en una van, bajo custodia de la Guardia Nacional, a un centro de migración cercano donde revisaron si llevaba objetos y le hicieron firmar “seis o siete libros” con datos personales.
Dijo que allí les dieron almuerzo y que el trato fue “muy bueno”. Después, describió que salieron en autobuses escoltados y que el viaje continuó por el país hasta llegar a Villahermosa (Tabasco), donde les hicieron un salvoconducto electrónico (sin entregarles un documento físico).
Según su versión, durante el trayecto les ofrecieron comida con frecuencia (“cada tres o cuatro horas”), además de agua y refrescos.
Posteriormente fueron llevados a Palenque, donde los “soltaron” en un parque, les devolvieron sus pertenencias y pudo cargar el teléfono y llamar a su familia. Desde allí, compró un boleto de autobús hacia Cancún para las 8:50 p.m.
Ya en ruta hacia Cancún, relató que en el primer retén un oficial pidió documentos; al no tenerlos, bajaron a varios cubanos, les tomaron una foto y revisaron cualquier documento disponible o foto de pasaporte, tras lo cual pudieron continuar.
Dijo que algo similar ocurrió en otro retén más adelante, y que en general el trato fue correcto. Finalmente aseguró que llegó a Cancún sin incidentes y lo describió como una ciudad “bien bonita”.
El cubano señaló que con ese salvoconducto se puede atravesar “toda la parte sur de México”, pero no ir hacia el norte, y mencionó que le explicaron cómo iniciaría su proceso legal ante COMAR, oficina de atención a refugiados en México.
También ofreció orientar a otras personas sobre hoteles u hostales, aunque aclaró que no podía recibir a nadie en su lugar de residencia.
Preguntas frecuentes sobre la autodeportación de cubanos con I-220A
¿Qué es el formulario I-220A y por qué es relevante para los migrantes cubanos?
El formulario I-220A es un documento de liberación bajo supervisión emitido por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE). Este documento permite a ciertos inmigrantes permanecer en EE.UU. mientras se resuelve su situación legal, pero no se considera una admisión formal al país ni concede beneficios migratorios automáticos. Esto deja a muchos cubanos en un limbo legal, sin posibilidad de acogerse a la Ley de Ajuste Cubano y enfrentando posibles deportaciones.
¿Es posible que un cubano con I-220A se autodeporte a otro país que no sea Cuba?
Es posible que un cubano con I-220A salga de EE.UU. y se autodeporte a otro país, pero esto depende de que el país de destino acepte recibirlo. Por ejemplo, para ingresar legalmente a Canadá, un migrante necesitaría tener una visa válida, residencia permanente o ciudadanía canadiense. Sin estos documentos, las autoridades fronterizas del país pueden negar el ingreso. Cuba es el único país obligado a aceptar a sus ciudadanos por derecho internacional.
¿Cuáles son los riesgos de abandonar EE.UU. con un I-220A sin cerrar el proceso migratorio?
Salir de EE.UU. sin cerrar el proceso migratorio puede tener consecuencias graves para los migrantes con I-220A. Se podría recibir una orden de deportación en ausencia, lo que afectaría su historial migratorio y complicaría la elegibilidad para futuros visados o entradas a otros países. Además, aunque se facilite una salida voluntaria, esto no garantiza que el caso quede sin consecuencias legales.
¿Cómo fue el proceso de autodeportación de Lázaro Acosta a México?
Lázaro Acosta relató que fue liberado el 5 de diciembre y trasladado en autobús hasta el puente Hidalgo, frontera con Reynosa, México. Pasó caminando y fue recibido por la Guardia Nacional mexicana, que supervisó su traslado a un centro de migración. Durante el trayecto, recibió comida y atención básica. Con un salvoconducto, pudo desplazarse por el sur de México, aunque no está autorizado para viajar hacia el norte.
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