El primer ministro cubano Manuel Marrero Cruz aseguró este jueves que la mayor participación de negocios privados prevista en las nuevas medidas económicas no significa que el Estado vaya a desentenderse de la economía, y dejó claro que las medidas continuarán bajo conducción gubernamental.
«Toda la toma de decisiones que estamos implementando a partir de las transformaciones, donde hay una mayor participación de todos los actores no estatales, llamémosles privados, para nada significa que el Estado, el Gobierno, se desentiende», afirmó Marrero durante un seminario de capacitación sobre las reformas económicas impulsadas por el régimen y reportado por el Canal Caribe.
El encuentro reunió a directivos de organismos de la Administración Central del Estado, gobiernos territoriales y grupos empresariales para abordar los cambios aprobados en sectores como la agricultura y el comercio, así como las medidas destinadas a ampliar las competencias de los municipios.
Marrero insistió en que la apertura de mayores espacios a los actores no estatales tendrá límites y supervisión.
«El Estado y Gobierno tiene definido por Constitución y leyes cuál es su responsabilidad para con el pueblo y, por tanto, todas estas medidas que liberan, que amplían la actividad no estatal, llevan una conducción», sostuvo.
La aclaración llega mientras el régimen intenta introducir modificaciones en su deteriorada economía mediante una mayor participación de mipymes y otros negocios privados, al mismo tiempo que mantiene el papel rector del Estado sobre la actividad económica.
Cambios en el comercio y subsidios pendientes
Durante el seminario, la ministra de Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, presentó la nueva política para el sector, que busca reunir bajo una misma regulación las diferentes modalidades de venta existentes en Cuba.
La normativa contempla desde la venta regulada hasta el comercio electrónico, que, según explicó la funcionaria, queda definido por primera vez dentro de una disposición jurídica específica.
Entre las medidas aprobadas figuran el denominado «Mercado del Barrio», una iniciativa que pretende vender productos de primera necesidad bajo un modelo de gestión mixta entre entidades estatales y actores privados.
Díaz Velázquez reconoció, sin embargo, que todavía queda pendiente uno de los cambios de mayor impacto para los hogares cubanos: pasar de subsidiar productos a subsidiar directamente a las personas consideradas vulnerables.
Más acceso a tierras para privados y mipymes
Otro de los puntos abordados fue la transformación del sector agropecuario.
El viceministro de Agricultura, Telce Abdel González Morera, destacó la aprobación de la nueva Ley de la Tierra, que amplía las posibilidades de acceder a terrenos estatales en usufructo.
La normativa permite entregarlos a personas naturales y jurídicas, incluidos actores estatales y privados, así como micro, pequeñas y medianas empresas, incluso con independencia de su objeto social.
También elimina los límites predeterminados de extensión, de modo que la superficie concedida dependerá del proyecto presentado, y reconoce derechos sobre determinadas bienhechurías y viviendas construidas en los terrenos entregados en usufructo.
Más competencias para los municipios, pero también recursos
La llamada autonomía municipal ocupó otra parte del encuentro.
El primer ministro cubano reconoció que trasladar competencias desde las estructuras centrales hacia los municipios no puede limitarse a entregarles nuevas responsabilidades sin acompañamiento.
«El organismo, la institución que descentraliza a un municipio una competencia, no es que la traspasé y di la espalda; hay que dar seguimiento, hay que acompañar al municipio», señaló Marrero Cruz.
El Gobierno intenta implementar estas medidas en uno de los momentos más difíciles para la economía cubana, marcado por apagones prolongados, escasez de alimentos y medicamentos, inflación y deterioro de los servicios públicos.
La CEPAL proyectó una contracción de 6,5% del PIB cubano en 2026, mientras las nuevas medidas económicas han sido recibidas con escepticismo por numerosos ciudadanos ante el fracaso de reformas anteriores.
El paquete comprende 176 llamadas «transformaciones» aprobadas en junio. Según los datos ofrecidos este jueves, 155 ya cuentan con respaldo jurídico para su implementación, mientras otras 17 normas deben estar listas antes de finalizar septiembre.
Preguntas frecuentes sobre las reformas económicas en Cuba y su impacto
CiberCuba te lo explica:
¿Qué implican las nuevas medidas económicas en Cuba para los negocios privados?
Las nuevas medidas económicas en Cuba permiten una mayor participación de negocios privados, incluyendo la autorización de mipymes con más de 100 trabajadores y la posibilidad de que una persona sea propietaria de varias empresas. Sin embargo, el Estado cubano mantiene el control y supervisión sobre estas actividades, asegurando que las transformaciones se realicen bajo un marco estatal definido por la Constitución y las leyes.
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¿Cómo afectan estas reformas a la economía cubana en general?
Las reformas buscan revitalizar la economía cubana en un contexto de crisis económica profunda. Aunque se introducen mecanismos de mercado, el régimen insiste en que no se trata de un giro hacia el capitalismo, sino de una "actualización" del modelo socialista. Las reformas incluyen la flexibilización de restricciones para el sector privado y la creación de mercados de insumos con participación estatal, privada y extranjera.
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¿Qué cambios se han introducido en el sector agrícola con estas medidas?
En el sector agrícola, una de las principales reformas es la aprobación de la nueva Ley de la Tierra, que permite la entrega de tierras en usufructo a personas naturales y jurídicas, estatales y privadas. Esta medida busca mejorar la producción agrícola mediante la apertura de oportunidades para micro, pequeñas y medianas empresas, sin limitaciones predeterminadas de extensión.
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¿Qué papel juega el Estado cubano en la implementación de estas reformas?
El Estado cubano mantiene un papel rector en la implementación de las reformas, asegurando que todas las medidas se realicen bajo una conducción estatal. A pesar de la apertura a actores no estatales, el gobierno supervisará y establecerá límites a las actividades privadas para alinear estas transformaciones con el modelo socialista.
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