Langosta Terminal (versión de la langosta Thermidor)

Langosta salteada con chalota, vino blanco y bechamel, servida en su caparazón: la versión cubana del Chef Ivan de la clásica Thermidor.

  • Preparación15 min
  • Cocción30 min
  • Total45 min
  • Raciones2 raciones
  • DificultadMedia

10 de mayo de 2019

Langosta Terminal del Chef Ivan

Esta receta de langosta está inspirada en un plato francés muy conocido, la langosta Thermidor. El Chef Ivan la reinterpretó haciendo un guiño a la película cubana Lista de espera, en la que los protagonistas se inventan una receta con langostas mientras están abandonados a su suerte en una terminal de ómnibus. De ahí el nombre: Langosta Terminal.

Sabemos que cocinar langosta no es cosa fácil en Cuba. Aun así, la hemos hecho, porque es un guiño al cine y al humor cubano, y también un homenaje a un producto insigne de nuestra cocina, cuyo sabor ya muchos no recuerdan.

Ingredientes

Para la langosta

  • 2 colas de langosta
  • 50 g de mantequilla
  • 1 chalota, cortada en brunoise
  • ½ cebolla blanca, cortada en brunoise
  • 50 ml de vino blanco
  • 1 ramito de perejil, picado bien fino
  • 50 g de queso parmesano
  • 50 g de queso mozzarella
  • 400 ml de salsa bechamel
  • Agua, para blanquear la langosta
  • Sal, para el agua

Para la salsa bechamel

  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 2 cucharadas de harina de trigo (de todo uso)
  • 500 ml de leche
  • ½ cebolla, entera sin cortar
  • 2 clavos de olor
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra molida, al gusto
  • Nuez moscada rallada, al gusto

Paso a paso

Blanquear la langosta

  1. Pon a hervir una olla de agua con sal.
  2. Cuando esté hirviendo, apaga el fuego e introduce las colas de langosta durante 10 minutos.
  3. Sácalas del agua caliente y enjuágalas con agua fría para cortarles el calor.
  4. Límpialas. Lo más importante es retirar el cristal, una tripa que contiene los desechos del crustáceo. Abre el caparazón con cuidado para conservarlo, porque servirás la langosta en él.
  5. Saca la carne y córtala en dados.

Preparar la salsa bechamel

  1. En una cazuela, pon la mantequilla a fuego lento. Cuando esté derretida y justo antes de que empiece a cambiar de color, añade la harina y revuelve con una cuchara de madera para integrarlas. Este paso se conoce como roux y es imprescindible para conseguir una buena bechamel.
  2. Incorpora la leche poco a poco, sin dejar de remover, para evitar que se formen grumos.
  3. Añádele nuez moscada rallada, pimienta molida y sal a tu gusto. Mantén la cocción sin dejar de remover hasta que espese al punto deseado.

Elaborar la Langosta Terminal

  1. En una cazuela, calienta la mitad de la mantequilla a fuego bajo. Antes de que empiece a tostarse, añade la chalota cortada en brunoise.
  2. Cuando la chalota se vuelva transparente, incorpora los dados de langosta. Remueve bien y sube el fuego durante unos minutos.
  3. Cuando la langosta esté dorada, retírala de la cazuela y resérvala.
  4. Vuelve a poner la cazuela al fuego con el resto de la mantequilla. Cuando empiece a calentarse, agrega la cebolla cortada en brunoise.
  5. Cuando la cebolla empiece a dorarse, echa el vino, sube el fuego y deja que se evapore el alcohol hasta que la reducción tenga una textura melosa.
  6. Añade la langosta reservada, el perejil picado bien fino y la salsa bechamel. Remueve para integrar todo y cocina a fuego lento durante unos minutos.
  7. Sirve la langosta en su propio caparazón y acompáñala con la guarnición que prefieras. ¡Buen provecho!

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