Pollo napolitano

Pechugas de pollo doradas sobre salsa de tomate casera y gratinadas con queso al horno. Un plato fácil, económico y contundente.

  • Preparación20 min
  • Cocción25 min
  • Total45 min
  • Raciones4 raciones
  • DificultadFácil

14 de noviembre de 2009

Pollo napolitano

Las elaboraciones a la napolitana tienen algo en común en la gastronomía internacional: llevan tomate, queso y suelen ser gratinadas. Este pollo cumple con las tres.

No es una receta común en Cuba. La aprendí en la revista Bohemia, que solía publicar muchas recetas de Nitza Villapol y de otras mujeres dedicadas al estudio de la comida cubana y a diversificar los gustos de los comensales de la isla. Es un plato rico, fácil de hacer, económico pero contundente, ideal para una comida en la que quieras impresionar.

Ingredientes

  • 2 pechugas de pollo (o 4 piezas de pollo deshuesadas)
  • ½ limón
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • ½ pimiento verde
  • 4 cucharadas de aceite
  • ½ taza de salsa de tomate
  • 6 lascas de queso
  • Sal y pimienta al gusto
  • 1 ramito de perejil fresco
  • Aceite de oliva, para terminar (opcional)

Paso a paso

  1. Corta las pechugas en filetes. Si usas piezas de pollo deshuesadas, machácalas para que queden planas.
  2. Salpimienta la carne al gusto, añádele el jugo de limón y resérvala en el refrigerador.
  3. Prepara un sofrito con la cebolla, el ajo y el pimiento bien triturados o picados muy finos.
  4. Cuando el sofrito esté casi a punto, añade la salsa de tomate, remueve y deja cocinar unos minutos hasta que la salsa esté densa y brillante. Apártala del fuego y resérvala.
  5. En una sartén, dora las pechugas de pollo. No deben quedar demasiado hechas, porque luego terminarán de cocinarse en el horno.
  6. En una fuente apta para horno, extiende la salsa reservada y coloca encima las pechugas. Si quieres, añade una capa de cebolla cortada en aros finos.
  7. Cubre todo con las lascas de queso y hornea a temperatura máxima de 5 a 8 minutos, hasta que esté gratinado a tu gusto.
  8. Retira la fuente del horno con cuidado y llévala a la mesa sobre una superficie que resista el calor.
  9. Antes de servir, espolvorea el perejil picado bien fino y, si lo deseas, un chorrito de aceite de oliva. ¡Buen apetito!

Comentarios