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La Academia de Ciencias de Cuba anunció la creación del Consorcio de Inteligencia Artificial en un contexto de apagones que superan las 20 horas y una conexión cara, lenta e inestable, una contradicción que pone en tensión la promesa de unir talento nacional para impulsar soluciones digitales.
El consorcio constituido este sábado resulta una “gran alianza” que agrupa universidades como la CUJAE, la Universidad de La Habana y la UCI, junto a empresas tecnológicas estatales como DATYS, XETID, ETECSA y BioCubaFarma, además de emprendimientos privados, ministerios y la Unión de Informáticos de Cuba como representación de la sociedad civil, detalló la institución en su perfil de Facebook.
La idea es que, en lugar de trabajar de forma dispersa, todas estas instituciones actúen como un solo “equipo Cuba” para coordinar proyectos, evitar duplicidades y desarrollar soluciones de IA aplicadas a sectores como salud, educación, transporte, agricultura, trámites y servicios.
El Parque Científico Tecnológico de La Habana quedará a cargo de la coordinación, en el marco de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y del modelo de “gobierno basado en ciencia e innovación” promovido por las autoridades.
La Academia subrayó que el consorcio comenzará con 22 miembros fundadores, pero se abrirá próximamente a otras instituciones interesadas, con la promesa de convertirlo en un espacio de colaboración más amplio.
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La entidad también afirmó que esta articulación ya muestra resultados inmediatos en la Feria Internacional de La Habana (Fihav) 2025, donde varias de las organizaciones implicadas exhiben proyectos de IA “hechos en Cuba”.
Mientras tanto, el anuncio retoma los lineamientos divulgados días atrás por los organizadores del pabellón de inteligencia artificial en Fihav, donde se defendió la necesidad de crear soluciones adaptadas al contexto cubano y de entrenar modelos capaces de comprender el lenguaje nacional.
“Queremos trabajar con nuestros propios problemas y en nuestros contextos, para que la inteligencia artificial sirva realmente a la economía y a la sociedad cubana”, señaló días atrás Rafael Luis Torralba, presidente del Parque Científico Tecnológico de La Habana, quien destacó la importancia de entrenar modelos de IA adaptados al lenguaje y realidad del país.
En este sentido, se refirió a proyectos como “Cecilia”, una IA generativa desarrollada por la Universidad de La Habana que busca comprender mejor el lenguaje natural del español cubano.
En la primera jornada de la FIHAV, que se extendió del 24 al 29 de este mes, el gobernante Miguel Díaz-Canel Bermúdez afirmó que “hacer una feria en las condiciones actuales es una expresión de nuestra resiliencia y de nuestro concepto de resistencia creativa”.
Pese al entusiasmo institucional, el anuncio perfila un panorama limitado: el consorcio nace en un entorno marcado por apagones, conectividad inestable y carencias tecnológicas que dificultan cualquier aspiración de desarrollo sostenido.
En esas condiciones, la integración de actores académicos y empresariales corre el riesgo de convertirse más en una vitrina discursiva que en un motor real de innovación.
También asoma una dimensión política evidente. El consorcio funcionará como herramienta para reforzar control y legitimidad, no como catalizador de autonomía digital.
El Estado aprovechará el sello “IA” para proyectar modernidad y alinearse con países aliados en foros internacionales, mientras la población sigue sin acceso a servicios básicos, además de padecer censura y falta de libertad de expresión.
No habrá desarrollo de IA sin energía, conectividad, libertad académica ni apertura al sector privado real. Y hasta que esas condiciones no existan, cualquier anuncio de “soberanía digital” será, en el mejor de los casos, un ejercicio de imagen; en el peor, otro mecanismo de centralización del poder bajo un nuevo lenguaje.
Preguntas frecuentes sobre el Consorcio de Inteligencia Artificial en Cuba
¿Qué es el Consorcio de Inteligencia Artificial en Cuba?
El Consorcio de Inteligencia Artificial en Cuba es una "gran alianza" que agrupa universidades, empresas tecnológicas estatales, emprendimientos privados, ministerios y la sociedad civil con el objetivo de coordinar proyectos y desarrollar soluciones de inteligencia artificial aplicadas a diversos sectores en el país.
¿Cuáles son los desafíos que enfrenta el desarrollo de IA en Cuba?
El desarrollo de inteligencia artificial en Cuba se enfrenta a apagones prolongados, conectividad inestable y carencias tecnológicas, lo cual dificulta cualquier aspiración de progreso sostenido en el campo de la IA.
¿Qué sectores se beneficiarán del Consorcio de IA en Cuba?
El Consorcio de IA en Cuba busca desarrollar soluciones aplicadas a sectores como salud, educación, transporte, agricultura, trámites y servicios, adaptando las tecnologías a las necesidades y contexto cubano.
¿Cómo se presenta el consorcio en el contexto político y social de Cuba?
El consorcio se presenta como una herramienta para reforzar control y legitimidad, más que como un catalizador de autonomía digital. El Estado cubano busca proyectar una imagen de modernidad internacional, mientras la población sigue sin acceso a servicios básicos y sufre censura y falta de libertad de expresión.
¿Cómo afecta la situación energética de Cuba al desarrollo del consorcio de IA?
La situación energética en Cuba, marcada por apagones prolongados y una dependencia casi total de importaciones para generar electricidad, afecta seriamente la viabilidad del consorcio de IA, ya que el desarrollo de inteligencia artificial requiere de una infraestructura tecnológica estable y confiable.
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