Receta cubana
Turrón cubano de maní en grano, crujiente y con caramelo
Barritas finas de maní entero en caramelo ámbar, crujientes y sencillas. Solo maní, azúcar y agua: sin leche ni maní molido.

- Preparación10 min
- Cocción20 min
- Tiempo total1 h 30 min
- Raciones24 barritas de 10 x 3 cm (unos 600 g)
- DificultadMedia
Este turrón es puro crujido: granos enteros de maní tostado atrapados en un caramelo ámbar claro, extendido fino y partido en barritas o en trozos irregulares. Se hace con lo que casi siempre hay en la despensa y en menos de media hora de trabajo.
Ojo, que no es el turrón de maní blando del recetario, el que lleva maní molido, leche y miel y queda como una pasta compacta. Aquí no hay nada lácteo ni molido: solo maní, azúcar, agua y, si quieres, una pizca de sal. El resultado es una lámina dorada y quebradiza, ideal para la merienda o para tener en un pomo y picar.
Ingredientes
Marca los ingredientes que ya tienes.
Para el turrón
Para preparar la superficie
Paso a paso
Preparación
- Prepara la superficie antes de empezar, porque luego no habrá tiempo: pon una lámina de silicona o un papel de horno sobre una bandeja de unos 35 x 30 cm. Si usas papel, úntalo con una capa muy fina de aceite. Engrasa también una espátula apta para calor y un cuchillo grande, y déjalos a mano.
- Templa el maní: extiéndelo en una bandeja y mételo en el horno a 100 °C (210 °F) durante 8–10 minutos. Así no enfría el caramelo de golpe al mezclarlo. Déjalo dentro, con el horno apagado, hasta que lo necesites.
Caramelo
- En un cazo de fondo grueso (de unos 2 litros) pon el azúcar y el agua. Calienta a fuego medio removiendo suavemente solo hasta que el azúcar se disuelva y el líquido quede transparente, unos 3–4 minutos.
- Cuando rompa a hervir, deja de remover. Si ves cristales de azúcar en las paredes, pásales un pincel mojado en agua. Cocina 10–14 minutos moviendo el cazo en círculos de vez en cuando: primero burbujea rápido y transparente, luego las burbujas se hacen más gruesas y lentas, y el almíbar pasa a color paja. Retíralo cuando llegue a ámbar claro, como miel clara (160–165 °C / 320–330 °F si usas termómetro).

Imagen generada con IA.CiberCuba
Montaje
- Fuera del fuego, echa de una vez el maní templado y la pizca de sal, si la usas. Mezcla rápido con la espátula engrasada durante 30–60 segundos, hasta que todos los granos queden cubiertos y brillantes.

Imagen generada con IA.CiberCuba - Vuelca enseguida la mezcla sobre la superficie preparada y extiéndela con la espátula, empujando desde el centro hacia fuera, hasta formar un rectángulo de aproximadamente 30 x 24 cm y 5–7 mm de grosor. Trabaja deprisa: endurece en pocos minutos.

Imagen generada con IA.CiberCuba - Espera 3–5 minutos. Cuando la superficie pierda el brillo líquido, ya no se escurra hacia los bordes y la punta del cuchillo deje una marca que no se cierra, marca las porciones presionando con el cuchillo engrasado: 2 cortes a lo ancho cada 10 cm y 7 cortes a lo largo cada 3 cm, para 24 barritas de unos 10 x 3 cm. No cortes del todo, solo marca. Si ya cruje y se resiste, pasa directamente al siguiente paso.

Imagen generada con IA.CiberCuba - Deja enfriar por completo a temperatura ambiente, 45–60 minutos, hasta que la lámina esté dura, fría al tacto por debajo de la bandeja y se despegue sola de la silicona. Pártela siguiendo las marcas, o rómpela en trozos irregulares si no la marcaste.

Imagen generada con IA.CiberCuba - Guarda las barritas enseguida en un recipiente hermético, separando las capas con papel de horno, para que no cojan humedad.





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