Croquetas de carne
Croquetas cubanas de carne de res con bechamel de caldo, empanizadas y fritas hasta quedar doraditas por fuera y cremosas por dentro.
- Preparación2 h 20 min
- Cocción40 min
- Total3 h
- Raciones20 croquetas
- DificultadMedia

Las croquetas son un plato de origen francés, igual que la salsa bechamel de la que nace su relleno. Llegaron a Cuba de la mano de la emigración española, y los cubanos las adaptamos a nuestros sabores y productos hasta hacerlas un plato propio.
Pocas cosas evocan tanto la infancia como unas croquetas caseras. Llevan su trabajito, porque hay que manipularlas bastante y conocer algunos trucos, pero vale la pena: el sabor es memorable.
Ingredientes
- 2 tazas de carne de res cocinada y molida
- 1 cebolla mediana
- 1 ají pimiento rojo
- 3 dientes de ajo
- 1 l de caldo de pollo o de carne
- 100 g de harina de trigo
- 100 ml de aceite
- Sal y pimienta molida, al gusto
- Nuez moscada rallada, al gusto
- 2 huevos
- 1 taza de pan rallado o galleta molida
- Aceite abundante, para freír
Paso a paso
- Muele la carne previamente cocida y desmenuzada en una máquina de moler o con un brazo eléctrico. Sazónala con sal y pimienta y resérvala.

- Corta el ajo, la cebolla y el pimiento rojo, y muélelo todo junto para que quede homogéneo y no haya tropezones en las croquetas.

- Calienta el aceite en una cazuela y sofríe el majado de ajo, cebolla y pimiento.
- Cuando el sofrito esté listo, agrega la harina y mezcla bien.
- Incorpora el caldo poco a poco, sin dejar de remover, para hacer la bechamel.
- Añade nuez moscada a tu gusto.
- Cuando la bechamel tenga buena consistencia, agrega la carne y sigue removiendo para que se integre bien. Si la masa queda muy blanda, añade un poco más de harina; si queda demasiado espesa, un poco más de caldo.
- Remueve a fuego lento hasta que la masa esté compacta y se despegue fácilmente del fondo. Pásala a una fuente y déjala refrescar.
- Con la masa ya fría, dale forma a las croquetas. Si se te pegan en las manos, úntatelas con un poco de aceite o de pan rallado.
- Empaniza las croquetas: pásalas primero por huevo batido y luego por el pan rallado.

- Fríelas en aceite bien caliente hasta que estén doradas.

- Sácalas y ponlas sobre papel absorbente para que escurran la grasa sobrante. ¡Buen provecho!





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