Una gorra verde olivo de uso personal de Fidel Castro (1926-2016) fue el centro del acto inaugural de la XXXI Fiesta de la Cubanía en Bayamo, provincia de Granma, donde el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar) la presentó como “objeto patrimonial” para conmemorar el centenario del fallecido dictador.
El ministerio difundió en X una imagen del dos jóvenes camilitos sosteniendo la prenda, protegida dentro de una urna de cristal y flanqueada por soldados uniformados, la cual fue transportada solemnemente por el parque Carlos Manuel de Céspedes y la Plaza de la Revolución de la ciudad de Bayamo.
De acuerdo con el diario oficial Granma, la gorra acompañó a Castro en sus giras por América Latina durante los años de la década de 1960 y fue seleccionada para encabezar los homenajes de este año.
Tras la ceremonia, la pieza será depositada en la casa natal Carlos Manuel de Céspedes, junto a otros objetos usados por el exmandatario y figuras del proceso revolucionario.
La escena, sin embargo, desató críticas y sarcasmos en redes sociales. “El culto a la personalidad se quedó corto con ustedes”, escribió el activista Félix Llerena.

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Otra usuaria recordó que “en una época del proceso revolucionario, el culto a la personalidad era criticado y condenado”.
Otros comentarios calificaron el acto como “una enfermedad política” y “una parodia de religión civil”.
La Ley Sobre el uso del nombre y la figura del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular en diciembre de 2016, buscó respetar la voluntad de Castro de evitar el culto a la personalidad.
La norma prohíbe el uso de su nombre para nombrar lugares públicos y el uso de su figura para erigir monumentos, bustos o cualquier tipo de homenaje similar, con la única excepción de instituciones dedicadas al estudio de su obra y pensamiento. Además, veta el uso de su nombre o imagen con fines comerciales o publicitarios.
Pese a esta clara legislación, la práctica común en la isla demuestra que la ley se acata en la teoría, pero no se cumple.
Esta contradicción se hizo evidente cuando los órganos de propaganda comenzaron a crear nuevos símbolos. Un ejemplo destacado fue la entrega, en 2019, cuando la por entonces flamante primera secretaria de la UJC Susely Morfa, actual primera secretaria del Partido Comunista en Villa Clara, entregó una réplica de la cuna de Fidel y Raúl Castro como "símbolo de continuidad".
En agosto pasado, el Instituto Superior de Diseño (ISDI) desató la polémica con una postal sobre Fidel Castro y una anécdota sobre sus supuestas dotes culinarias. Pero lejos de generar admiración, provocó burlas y fuertes críticas en redes sociales, además de ser calificada como una “muestra de servilismo, guataconería e irrespeto hacia los cubanos”.
La exposición de la gorra forma parte de las actividades culturales y patrióticas organizadas por el régimen de cara al centenario de Castro, en 2026.
Semanas atrás, la Universidad de Oriente, en Santiago de Cuba, inauguró el curso escolar 2025-2026 con un programa de actividades que busca vincular el pensamiento de Castro con los desafíos actuales y hacerlo “útil” en la formación académica y cívica de sus estudiantes.
Asimismo, las universidades de Holguín estrenaron recientemente la campaña política "Aquí me hago fidelista", una nueva “iniciativa” de culto, diseñada para preparar la maquinaria propagandística rumbo al centenario de Castro en 2026.
En el marco de la ofensiva propagandística hacia el centenario del dictador cubano, el régimen ha consolidado una maquinaria ideológica con alcance nacional, orientada a exaltar su figura en todos los espacios de la vida pública.
El programa “Fidel entre nosotros” fue concebido para insertarse en instituciones educativas, medios de comunicación, organismos estatales y centros de trabajo, mediante una red de actividades que incluyen concursos, homenajes, seminarios y adoctrinamiento.
Como parte de esta estrategia, se lanzó una campaña nacional que busca que todos los cubanos “conozcan, defiendan y quieran a Fidel”, según expresaron voceros oficiales.
Preguntas frecuentes sobre el culto a la personalidad de Fidel Castro en Cuba
¿Qué objeto se presentó como "objeto patrimonial" en la Fiesta de la Cubanía en Bayamo?
Una gorra verde olivo de uso personal de Fidel Castro fue presentada como "objeto patrimonial" en la XXXI Fiesta de la Cubanía en Bayamo. Este acto fue parte de las actividades para conmemorar el centenario del fallecido líder cubano. La gorra fue transportada solemnemente en una urna de cristal y será depositada junto a otros objetos en la casa natal de Carlos Manuel de Céspedes.
¿Cómo ha reaccionado la población ante el culto a la personalidad de Fidel Castro?
La población ha reaccionado con críticas y sarcasmos en las redes sociales ante el culto a la personalidad de Fidel Castro. Muchos comentarios califican estas acciones como una "enfermedad política" y una "parodia de religión civil". A pesar de la legislación que prohíbe el uso del nombre y la figura de Castro para homenajes, el régimen ha continuado exaltando su figura, lo que ha generado descontento entre los cubanos.
¿Qué contradicciones existen en la legislación cubana respecto al culto a Fidel Castro?
La contradicción radica en que, aunque existe una ley que prohíbe el uso del nombre y la figura de Fidel Castro para homenajes, en la práctica, el régimen cubano ha continuado promoviendo un culto a su personalidad. Este culto se manifiesta a través de campañas, exposiciones y homenajes, desafiando la legislación que busca evitar el culto a la personalidad.
¿Qué impacto tiene el culto a Fidel Castro en la juventud cubana?
El culto a Fidel Castro busca adoctrinar a la juventud cubana, perpetuando la ideología castrista a través de actividades educativas y culturales. Instituciones educativas y campañas como "Fidel entre nosotros" se enfocan en vincular su pensamiento con la formación académica y cívica, lo que ha sido criticado por su carácter propagandístico.
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