Huracán Harvey

El 17 de agosto el Centro Nacional de Huracanes avisó un potencial ciclón tropical. Horas más tardes, la organización de la perturbación y los vientos de tormenta llevó al NHC a actualizar el dato y avisar de la formación de una nueva tormenta tropical: Harvey, que comenzó a moverse rápidamente hacia el oeste en el mar Caribe, donde provocó intensas precipitaciones.

Pese a que fue degradado a depresión tropical el 19 de agosto, las condiciones ambientales favorables para su desarrollo y la presencia de un centro definido hicieron que ascendiese nuevamente el 24 de agosto a tormenta tropical. Poco después se convertía en el tercer huracán de la actual temporada ciclónica 2017.

Se fortaleció rápidamente y el 25 de agosto tocó tierra norteamericana como Huracán categoría 4.

Considerado el huracán más fuerte que ha tocado Texas en los últimos cincuenta años y la primera tormenta de tal intensidad que azota Estados Unidos desde que pasara Wilma en el año 2005, Harvey ha sido ya catalogado como el evento de precipitaciones más grande que ha afectado a Estados Unidos, donde las inundaciones dejaron escenas de destrucción y devastación totales.

Aunque aún no se han estimado los costos totales de los daños ni el número exacto de damnificados en Norteamérica, se han cifrado en una treintena las personas fallecidas, más de 30 mil las evacuadas. Se estima que a su paso por Texas y Louisiana ha dejado unas 100 mil viviendas afectadas.